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 Hola!

Soy Daniela, Arquitecta recibida de la UBA y bienvenida/o a mi blog sobre FFCC.

Oriunda de Santa Rosa, La Pampa, subí por primera vez a un tren cuando tenía 3 años, el jardín de infantes nos llevó a Toay, un pueblo a no mas de 15km de la capital pampeana. Esa sería la única experiencia con FFCC hasta prácticamente 10 años después, pero no nos adelantemos.

Los trenes de pasajeros en la provincia de La Pampa dejaron de circular luego de las privatizaciones sobre estos transportes, que sucedieron en los '90, todo parecido con la actualidad es mera coincidencia, dijo nadie nunca.

Así que sí, crecí jugando en laberintos sin propósitos, vías llenas de cardos rusos y estaciones abandonadas, pero siempre con conciencia de que un tren podía correr algún día por esas vías, tenía que mirar para los dos lados y cruzar rápido, no fuese a ser que justo se le daba por pasar a un tren ese día.
Más nunca sucedió, esa pequeña Daniela siempre pensó que mágicamente un tren se podía perder por la pampa traviesa y aparecer en Santa Rosa.

Nunca me puse a pensar en lo que implicaba crecer sin tren, al igual que sin mar ni rio.

A los 11 años tuve la suerte de conocer "El Parque de la Costa" que recién había abierto. Ubicado en la localidad de Tigre en provincia de Buenos Aires.
Para llegar desde CABA hay que tomar el tren Mitre, ramal tigre y bajar en la misma estación y caminar o ramal Mitre, bajar en la ultima estación. Ahí se combina con el "tren de la costa" inaugurado en 1995 que te deja en las puertas del parque.

Así fue como, con mi familia, fuimos a Retiro y nos tomamos el mitre, en esa época, la única forma de conocer los recorridos era con la guía Filcar, o guia T, pero había que tener la que te mostraba también AMBA, no solo CABA.
Nos subimos, a los que en ese entonces eran "los nuevos vagones de TBA" y emprendimos el viaje; en el ramal equivocado, a José Leon Suarez. Se que caminamos y llegamos a una muy bella estación con un puente muy hermoso. No lo sabía en ese entonces pero estaba conociendo estación Coghlan.
Finalmente llegamos al tren de la costa, todo brillante y reluciente, con un centro de transbordo que para la imaginación de una niña era gigante y que era la primera vez en su vida que veía un centro de transbordo, tampoco conocía ese concepto y faltaron muchos años y una carrera universitaria para poder nombrarlo así.

El tren de la costa, es un tren eléctrico de trocha angosta, las puertas se abren al apretar un botón; estaba pintado de verde y tenía el logo del parque. Me sentía en Disney, al que nunca había ido, pero la penetración cultural estadounidense había sido muy grande.
Cada estación tenía un pequeño centro comercial, con juegos y recuerdo muchos colores y vida. Eran también parte del entretenimiento antes de llegar al main event, el parque. En la actualidad no es nada comparado con lo que supo ser, la mayoría de locales comerciales se encuentran cerrados, falta mantenimiento de la infraestructura edilicia, ya no hay mas juego ni tampoco tanta vida.
En 2013 la empresa que operaba dicho servicio presentó severos problemas financieros y el ramal pasó a Trenes Argentinos Operadora Ferroviaria, para los amigos SOFSe.

Pero fue ese germen sembrado en mi infancia lo que me hizo estar sumamente pendiente del tren en general.

A los 18 me mude a CABA, corría el año 2004, y los trenes recién regresaban a orbita del Estado Nacional, comencé a utilizar este sistema de manera esporádica, pero el daño que se había hecho durante décadas de desguace y abandono me mostraron uno de los peores servicios ferroviarios que tuve el placer de utilizar, provocando que no fuese una opción viable para trasladarme.
La tragedia de once en 2012 no hizo más que reafirmar mi convicción de no subirme a un tren a menos que fuese la única forma de llegar a destino y si podía evitarlo, lo hacía, muy porteñocentrista mi vida también.

Por si este tema había quedado colgado y tenés la duda, en 2014 volvió a circular un servicio esporádico a Santa Rosa, salía de estación Once, CABA y había que hacer un transbordo en Catriló. Era muy económico, la infraestructura de vía estaba muy deteriorada y se podían producir fuertes demoras y cancelaciones en los cronogramas, pero estaba operativo y juntaba cada vez más adeptos.

A finales del 2015 producto de una inundación se vieron afectadas las obras de arte entre Benitez y Mechita, Provincia de Buenos Aires y el servicio quedó reducido.
En 2016, con el cambio de gestión y bajo la presidencia de Mauricio Macri, decidieron cerrar el ramal, junto con otros más. Dejando así nuevamente a La Pampa sin tren de pasajeros y a niños, que como yo, crecieron y crecerán sin saber lo que es un tren.

En 2017 tuve el honor de ser contratada por la empresa "Trenes Argentinos Infraestructura Ferroviaria" para los amigos ADIFSe.

Sinceramente no tenía mucha idea de a donde me estaba metiendo, pero fue una experiencia que marcaría mi crecimiento profesional para siempre y aunque no lo creas, a partir de ese momento hasta la actualidad, siempre hay un tren involucrado en mi vida y no existe nada mas placentero y arrullador que subirme a un vagon.


Un tren con nueve vagones llegó el jueves a la Estación Santa Rosa. Se trata del tren sanitario Ramón Carrilllo, una iniciativa del Ministerio de Desarrollo Social de Nación. El tren brinda prestaciones médicas gratuitas y estará hasta el 5 de junio (2022).

Fuente: Tren sanitario



Fuente: Vuelta tren pasajeros




Comentarios

  1. Muy linda tu historia dani..increible encontrar una mujer asi..yo tamb tengo largas historias por los trenes de este pais me gustaria contactarte

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